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Llevan con nosotros al menos diez mil años ­pero, si nos paramos a pensarlo, son muchas las cosas que creemos saber sobre nuestras mascotas que en realidad proceden de mitos que no tienen ninguna base real. ¿Comen hierba para purgarse el estómago? ¿Ven en blanco y negro? ¿Es cierto que un gato tiene siete vidas? ¿La saliva del perro cura las heridas? ¿Es imposible adiestrar a un gato?

En este post trataremos de resolver algunas de las leyendas que rodean a nuestras mascotas y así tratar de conocerlos un poco mejor.

1. ¿La saliva de los perros cura heridas?

No, ni tampoco tienen la boca más limpia que las personas, como se suele decir. Su saliva puede transmitir las enfermedades e infecciones que ellos tengan y cuando ellos se lamen sus heridas lo hacen para limpiarlas, no porque tengan poder curativo. De hecho, si persisten en lamerlas, retrasarán su cicatrización, lo cual no es aconsejable en absoluto.

2. ¿Se bloquea su mandíbula cuando agarran a una presa?

No, ni siquiera a los de presa. Lo que ocurre es que no abren la boca porque están enfadados y no les interesa soltar a su víctima, simplemente.

3. ¿Las mascotas de pura raza tienen peor salud que los mestizos?

No es exactamente cierto aunque existen matices. Algunas razas puras de perros presentan dolencias endémicas (los caniches sufren enfermedades de la visión, pues son hereditarias, y los rottweiler son más propensos a sufrir problemas musculoesqueléticos, por ejemplo). Así, es cierto que algunas razas puras de perros presentan dolencias endémicas y si los mestizos tienen fama de gozar de mejor salud es porque en la mezcla de razas, suelen triunfar los genes más fuertes. Algo similar ocurre con los gatos. Al ser muchos menos los que tienen pedigrí, se recurre con frecuencia a la endogamia, lo que provoca irremediablemente más enfermedades hereditarias que en el caso de los mestizos.

4. ¿Ven en blanco y negro?

No. Gatos y perros perciben los colores de una forma diferente. Perciben el azul, el amarillo y todas las variantes de gris. El verde, el rojo y el naranja pueden percibirlos como una variación del gris o del amarillo.

5. ¿Es normal que los gatos vomiten bolas de pelo?

No, en absoluto. Cuando sucede es aconsejable ir al veterinario para saber cuáles son los problemas intestinales que le están provocando esa situación. Puede ocurrir que durante determinadas épocas del año, cuando mudan su pelaje, ingieran más cantidad de pelo durante su acicalamiento pero lo normal es que lo eliminen a través de las deposiciones.

6. ¿Los perros comen huesos?

Ni les gustan ni deben comerlos. Lo que ocurre es que si tienen mucha hambre su dentadura les permite acceder a la médula que contienen. Ingerir los huesos puede provocar graves problemas intestinales y desgarros internos. Descubre la alimentación adecuada para tu mascota a través de este enlace.

7. ¿Los gatos siempre caen de pie?

Es cierto que tienen una gran habilidad para hacerlo porque conocen instintivamente algunos trucos esenciales que aprovechan de forma íntima las propiedades físicas. Pero no funcionan siempre así que si es una caída grande pueden sufrir daños. Y tampoco tienen siete vidas, desde luego.

8. ¿A los gatos les gusta la leche?

A algunos no. La lactosa les resulta indigesta a muchos y la razón por la que la toman es porque por lo general sus dueños no dejan de dársela desde que eran cachorros y lo conciben como un ritual en el que reciben la atención, algo que les encanta.

9. ¿Se puede adiestrar a los gatos?

Sí, lo que ocurre es que tienen un carácter menos social que los perros y por eso el entrenamiento se restringe a los momentos en los que el gato quiere estar en compañía, lo cual no siempre es así ya que prefieren los ratos de soledad y conservar su parcela de individualidad.

10. ¿Cuándo un perro muerde la cola siempre está contento?

No siempre. De hecho, hay muchas ocasiones en las que mueve la cola con un fin intimidatorio. Si está tensa, en posición horizontal y con el pelo erizado puede estar defendiendo su territorio y, desde luego, no estar para nada contento. La cola es un instrumento de comunicación visual en el perro: según su posición, su forma y la amplitud de su movimiento, expresa todo un abanico de emociones.

11. ¿Cada año de una persona equivale a siete de los perros?

No. Es cierto que envejecen más rápido que las personas pero no todos viven la misma cantidad de años. De hecho, los de menor tamaño suelen vivir más que los grandes. Lo que podemos sacar en claro es que entre los 8 y 10 años un perro se encuentra en una etapa adulta y que a partir de los diez se trata de un perro anciano.

12. ¿Si tienen la nariz seca es porque están enfermos?

No, pueden tener la nariz seca y estar perfectamente sanos. Para saber si una mascota tiene fiebre hay que tomarle la temperatura con un termómetro.

13. ¿Comen hierba para purgarse?

Lo cierto es que a veces sí pero hay otros que lo hacen y no es porque estén indigestos y necesiten vomitar. Los perros pueden comer hierba por dolor de estómago pero también para incorporar nutrientes y minerales a la dieta o simplemente por hábito, ya que es una costumbre heredada de los lobos. Del mismo modo, para los felinos, comer plantas también es instintivo y tiene un beneficio evolutivo.

14. ¿Hay razas que son malas por naturaleza?

Los perros no nacen siendo agresivos, sino que aprenden a serlo. Los perros potencialmente peligrosos (PPP) se clasifican como tales porque por su tamaño y su fuerza si atacasen pueden causar heridas más graves que las de otro tipo de canes, no porque estén predispuestos para atacar.

15. ¿Las perras y las gatas tienen que ser madres alguna vez en su vida antes de ser esterilizadas?

No es cierto y, de hecho, la esterilización disminuye el riesgo de padecer determinadas enfermedades. Hacer criar a una perra o una gata por la creencia errónea de que si no lo hace se vuelve loca puede poner en peligro su vida y la de los cachorros, que probablemente no sean deseados y tengan que ser adoptados o vendidos y separados de su madre.

16. ¿Las mascotas saben cuando han cometido una travesura?

No, lo que ocurre es que los perros descifran el enfado de sus dueños a través de sus expresiones faciales y corporales. Su postura de sumisión no denota culpabilidad sino que trata de calmar el enfado y rabia de las personas.

17. ¿Es cierto que los perros y los gatos se llevan mal?

Un estudio reciente realizado en 800 hogares de Europa, Estados Unidos y Canadá ha revelado que en ocho de cada diez hogares no hay ningún problema de convivencia. En todo caso, el “problema” entre ambos se debe fundamentalmente a la diferencia de carácter. Los perros son bienintencionados y juguetones, lo que supone un comportamiento invasivo para los gatos, defensores de su individualismo y el control. Pero una vez superado esas diferencias, ambos conviven perfectamente.

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