fbpx

Hay diferentes razones por las que puedes decidir bañar a tu perro en casa en lugar de llevarle a un lugar especializado. Las más habituales suelen ser el coste de la peluquería y la reticencia del propio animal a que una persona extraña le bañe.

Si por estas u otras razones has decidido bañar a tu perro en casa y es la primera vez, o has tenido una mala experiencia previa y quieres volver a intentarlo, te damos una serie de consejos que te serán de gran ayuda. En todo caso, recuerda que tu perro no necesita que lo bañes en exceso, y cuanto más corto tenga el pelo, menos baños necesitará.

8 Consejos para bañar a tu perro

  1. Preparación. Esto no se improvisa, tienes que tener las cosas preparadas con antelación. Si crees que tras una excursión al monte o por la razón que sea, tu perro va a a necesitar un baño «urgente», es mejor que tengas las cosas listas para poder bañarlo cuando sea necesario. ¿Qué necesitas? Un champú especial para perros (el tuyo no sirve proque los perros tienen un ph diferente del nuestro), un par de toallas grandes, un cepillo, y si lo ves necesario, una correa (mejor de nylon que de cuero, pues se podría estropear) para mantenerle sujeto y no se escape corrriendo del lugar.
  2. Busca el lugar. Puedes hacerlo en la bañera de casa o en algún sitio adecuado en el exterior donde puedas disponer de un recipiente de tamaño adecuado y agua tibia. También existen en algunos lugares una especie de cabinas específicas para lavar perros tú mismo que son estupendas y simplifican mucho el proceso.
  3. Haz del baño un momento agradable. Puedes llevarle algún juguete, acariciarle y hablarle de forma tranquilizadora mientras le vas mojando. Evita abrir el chorro de la ducha de repente para que no le resulte amenazador. Si tienes un teléfono de ducha flexible, es mejor ir mojándole las patas con agua tibia, ir subiendo poco a poco y dejar la cabeza para el final. Tu actitud debe ser serena, confiada y firme.
  4. Champú. Ya hemos mencionado que no vale cualquier champú, tienes que elegir uno específico para perros (incluso suele haber champús específicos según el pelaje del animal) y utilizar muy poca cantidad, lo mínimo indispensable. Si no es necesario, puedes añadir un poco más, pero en principio siempre es mejor pecar por defecto que por exceso. Un cepillo te ayudará a repartir bien el producto por su pelo. Es importante poner especial atención a las patas, que son las que habitualmente acumulan más suciedad.
  5. Acondicionador. Para perros con pelo largo, suele ser recomendable el uso de un acondicionador que le deje el pelo suave y brillante y, sobre todo, facilite su peinado.
  6. Ojos y oídos. Debes prestar especial atención a que no le entre agua (y menos, con jabón) en sus ojos y sus oídos. Por eso es mejor limpiar estas zonas con una toalla húmeda.
  7. Aclarado. Aseguraos de aclarar bien todo el jabón, merece la pena dedicar un minuto más y asegurarse de que no quedan restos. Recuerda comprobar la temperatura del agua, debe estar tibia: ni muy fría ni muy caliente. Tras aclarar, cepilla su pelo poco a poco tratando de evitar los tirones.
  8. Secado. Os recomendamos un par de toallas viejas de playa para poder cubrir todo su cuerpo y secarlo a conciencia, con especial cuidado en la zona de la cabeza. Si tiene el pelo largo, cuidado al secar que no se le hagan muchos nudos. Si es de los que odian el secador (hay en el mercado algunos especiales para perros que hacen menos ruido) y hace calor, podéis probar a hacer un secado al aire y ver qué tal va.

Y como siempre os decimos, ¡mucha paciencia y amor!

¿Necesitas ayuda?