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Correr está de moda porque es sano, porque no dependes de horarios, y además porque no se necesita una técnica muy depurada para empezar y tampoco hace falta una gran inversión en material. Tanto si aún no has empezado a practicar running pero te lo estás planteado, como si eres un corredor experto, es posible que te hayas planteado salir a correr con tu perro.

Además de los beneficios del ejercicio tanto para ti como para tu mascota correr con tu perro tiene una gran ventaja: te ayuda a vencer la pereza en los días en los que te cuesta calzarte las zapatillas.

 Consejos para correr con tu perro

Como recomendación general, debemos recordarte que aunque en general todos los perros sanos pueden correr ya que es algo que hacen de forma natural, hay algunas razas en las que no son recomendables carreras largas, como es el caso de los perros con hocico y patas cortas (como el bulldog, por ejemplo), y en cambio los perros con hocico alargado y patas largas serán compañeros ideales para nuestros entrenamientos.

  1. El entrenamiento debe complementar las salidas, no sustituirlas. Deberías hacer un par de salidas más para que juegue y haga sus necesidades, si bien, no será necesario que sean tan largas y activas .
  2. Espera a que tu perro sea adulto. Mientras sea cachorro, es bueno que haga ejercicio de forma natural, pero no meterle una carta física excesiva, que podría perjudicar su desarrollo.
  3. Ojo con correr al sol o con temperaturas excesivas, ya que su sistema de termorregulación es diferente al nuestro y si para nosotros es duro, para ellos puede ser peligroso.
  4. Vigila sus patas (especialmente sus almohadillas) y la superficie por la que corres. Ten en cuenta que tu perro no lleva zapatillas, y si corres por el monte, por la nieve o por asfalto caliente deberías prestar especial atención a sus almohadillas, ya que podrían agrietarse o sufrir heridas.
  5. Utiliza una correa especial. Puedes encontrar en el mercado diferentes sistemas de sujeción especiales para perros que corren.
  6. Sigue un plan de entrenamiento gradual. Piensa que tu perro también puede tener lesiones si le expones de una forma brusca aun entrenamiento intenso.
  7. Cuida su hidratación. Es importante que beba agua pero que lo haga poco a poco, porque es capaz de darse un atracón que le podría causar molestias. Por eso, ofrécele agua antes de salir, a la vuelta una cantidad limitada, y luego a lo largo de todo el día
  8. Cuida su alimentación. Si tu perro ha aumentado su actividad física de forma notable, también deberá aumentar su ingesta calórica. Coméntalo con su veterinario. También te aconsejamos que no le des de comer una hora antes y una hora después para evitar que le siente mal.

En todo caso, como siempre, te recomendamos que si vas a empezar a correr «en serio» con tu mascota, lo consultes con su veterinario por si considera necesario hacerle un chequeo o haceros una recomendación especial.

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