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Se acercan las fechas navideñas, y uno de los regalos más demandados por los niños todos los años es un perrito. Pero una mascota no es algo que pueda regalarse a la ligera. Es una responsabilidad, una decisión familiar que debe ser tomada muy en serio.

Está claro que regalarle un perrito va a ayudar al niño en su desarrollo, tanto físico (está demostrado que los niños con mascota hacen más ejercicio que los que no la tienen) como emocional. Le vas a dar un amigo, un compañero fiel que va a estar a su lado muchos años. Ten en cuenta que la esperanza de vida de un perro puede llegar a los 13 años, por eso hay que tomarlo muy en serio.

Hemos preparado algunos cuestiones que deben plantearse los ayudantes de los Reyes Magos, (y a los de Papa Noel, y Olentzero, y el Tió de Nadal) para tener unos criterios claros antes de regalar un perrito.

  1. ¿Qué edad tiene el niño? A partir de los 6 años, además de ser su compañero de juegos, puede asumir pequeñas tareas como ayudar en su cepillado, pero tiene una función más de acompañamiento que de responsabilidad real, es decir, puede acompañar en los paseos, la higiene, o para llevarle al veterinario, pero poco más. A esa edad, la responsabilidad va a recaer sobre los demás miembros de su familia. A partir de los 9 o 10 es cuándo pueden empezar a asumir tareas concretas en solitario, por ejemplo uno o dos paseos diarios, ocuparse de su comida, etc. A partir de los 12-13, puede responsabilizarse plenamente del animal, pero necesitará ayuda.
  2. ¿Qué edad tendrá la mascota? Ten en cuenta que tener un cachorro en casa da mucho más trabajo que adoptar a un perro que ya ha sido educado, sabe hacer sus necesidades fuera de casa y que no tiene que mordisquear todo lo que tiene a su alcance. Quizá no es tan adorable, pero es más práctico.
  3. ¿Qué opina el resto de la familia? Además de los deseos del niño, tener una mascota como un perro es una decisión que debería tomarse en familia, ya que la responsabilidad y el trabajo se acaba repartiendo entre todos. Aunque en teoría el perro sea del niño, y este vaya a compartir el peso de su educación exclusivamente con, por ejemplo, el padre, lo cierto es que en el día a día su presencia va a influir en la vida familiar: en la planificación de las vacaciones, de las tareas de limpieza de casa, y de las pequeñas tareas diarias («hoy llegaré tarde, ¿te importa sacar a Luna?»)
  4. ¿Va a disponer el niño de tiempo para el perro? En la actualidad, hay muchos niños que apenas pasan tiempo en casa, o apenas tienen tiempo libre debido a diferentes circunstancias: porque hacen muchas actividades extraescolares, porque viven el afueras y no vuelven a casa hasta última hora, porque pasan mucho tiempo con abuelos o cuidadores fuera de su domicilio… Seguro que no quieres que el perro pase la mayor parte del día solo.
  5. Piensa tanto a corto como a largo plazo en las circunstancias vitales del niño, ya que pronto será un joven adolescente. ¿Va a pasar el próximo verano haciendo algún curso de idiomas en el extranjero? Si se va a desplazar a otra ciudad para estudiar, ¿hay alguien que pueda hacerse cargo del animal? ¿Vive a caballo entre dos casas debido a una separación? ¿Hay planteada una mudanza familiar (por ejemplo, a otro país) en los próximos años?
  6. ¿En qué fechas va a llegar el perro a casa? En algunas familias, la Navidad se vive con mucha intensidad en cuanto a decoración, celebraciones, etc., y quizá no sea el mejor momento para adoptar un cachorro. Puede ser más oportuno crear el encuentro perfecto entre el niño y el perro un par de días después de Reyes.
  7. Considera qué raza es la más adecuada: si el niño vive en un piso, y las posibilidades de largos paseos son limitadas , es mejor optar por una raza pequeña. Consulta con un especialista sobre cuál es la raza más apropiada según sus circunstancias (alergias, tiempo disponible, zona en la que va a vivir, etc.)

En todo caso, apelamos a la responsabilidad de las familias para que esta sea una decisión bien meditada, todos los años hay cientos de perros «regalos de Navidad» abandonados las primeras semanas de año, y los animales sufren enormemente con la separación, por no decir que los albergues para perros están abarrotados en estas fechas y apenas pueden hacerse cargo de ellos.  Por eso, también te pedimos que consideres la opción de una adopción, hay muchos perros buscando un hogar.

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