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Una de cosas que más preocupan a los dueños de perros y gatos es cuando su mascota no come, o al menos no lo hace todo lo que debería.

La actitud de perros y gatos frente a la alimentación es muy diferente, por eso en este post nos vamos a centrar en cómo actuar cuando es nuestro gato quien no quiere comer.

Su un gato que habitualmente gozaba de buen apetito ha dejado de comer, inmediatamente tenemos que hacernos dos preguntas:

  1. ¿Ha cambiado algo en su alimentación o en sus circunstancias (por ejemplo una mudanza, nuevos miembros en la familia, etc) que puedan explicar el cambio en el comportamiento?
  2. Esta falta de apetito ¿va a acompañada de otros síntomas como decaimiento, cambios en la composición de las heces (más duras o más blandas de lo habitual, o más frecuentes, o de otro color)?

Los cambios afectan al apetito de los gatos

Si ha habido un cambio en la alimentación, es posible que esta nueva no le guste tanto como la anterior. Como siempre aconsejamos, los cambios en la dieta hay que hacerlos de forma gradual, mezclando la habitual con la nueva durante unos días para que se acostumbre. Para comprobar que se trata de esto, prueba a darle algo que sepas que sí le gusta, y podrás comprobar si lo acepta, o no.

Ya sabes que a los gatos no les gustan los cambios, así que si ha cambiado algo a su alrededor, quizá esté mostrando su disconformidad, o simplemente está tratando de adaptarse, y necesita algo más de tiempo para aceptar todas las novedades. Es relativamente habitual una disminución del apetito cuando hay una mudanza, un nuevo animal en casa, o simplemente tienes obras en casa. Es habitual que el gato tenga miedo de algo como un tiesto grande, una bombona de butano, o una bici, y si está junto a su comida, o en el camino hacia ella, es posible que esto le esté afectando.

Si has traído un nuevo animal a casa, o hay un nuevo miembro de la familia, comprueba que ninguno de ellos accede a su zona de alimentación, y que no tocan sus cosas, ni hay nuevos olores junto a su cuenco. Ya habrá tiempo de ir conociéndose.

La falta de apetito y otros síntomas

Si a la falta de apetito se unen otros síntomas como decaimiento o cambios en la heces, o si además de no comer, tampoco quiere beber, lo ideal es acudir al veterinario para descartar problemas de salud, especialmente si el síntoma que acompaña a la falta de apetito es el vómito frecuente.

Es importante poder examinar su caja de arena para detectar algunos de estos posibles síntomas, por eso es fundamental que utilicen una caja por felino dentro de casa, y que utilicen su caja en lugar del WC, en el que no tendrás datos que te puedan aportar información valiosa sobre su salud.

 

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