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Si estos días de cuarentena tener un perro para poder sacarlo a la calle es el bien más preciado para muchas familias, debes tener en cuenta que el paseo deberá ser corto: sólo el tiempo necesario para que el animal haga sus necesidades.

Si bien es cierto que esta situación para tu amigo peludo no dista mucho a lo que vive durante el invierno, cuando tiene más limitadas sus salidas a la calle, en una época de confinamiento quizá sea más duro para ti ver que no puedes hacer con él al aire libre todo lo que te gustaría.

Así que no te preocupes, aquí te dejamos varias ideas de juegos y entrenamientos para que el día a día de confinamiento en casa sea más ameno, para ti y para tu peludo. De este modo, verás mejorar vuestra relación y fortalecer vuestros vínculos, además de ayudarte a que el perro queme energía y evite acumular estrés por estar encerrado. Deben ser prácticas que estimulen su inteligencia y lo desafíen, para que el aburrimiento no sea una verdadera amenaza.

Búsqueda del tesoro

Un juego perfecto que involucra una actividad que les gusta mucho a los perros: el rastreo. De este modo le ayudas a estimular el olfato, uno de los sentidos que tienen más desarrollado. Lo único que tienes que hacer es esconder en tu casa golosinas o dulces, o simplemente cualquier objeto con olor (siempre vigilando que no contenga ninguna sustancia que pudiera resultarle tóxica), mientras tu perro se encuentra en otra habitación. Después, déjalo entrar e indícale lugares donde debe buscar con la orden de “busca”. Seguramente le lleve un poco de tiempo entenderlo, pero en cuanto sepa de qué se trata, lo hará con mayor agilidad.

Escondite

Es uno de los juegos que puede ser más divertido. Y lo puedes hacer de dos formas. Si tienes a alguien más en casa, pídele que sujete al perro mientras te escondes, después silba o da otra señal para que la persona libere a tu mascota. Trata de llamar la atención de tu amigo perruno sin ser muy evidente. Verás como empieza a buscarte. Otro modo es, si tienes espacio, arrojarle una pelota u otro juguete que le guste. En cuanto se vaya, corre a esconderte y, cuando él vuelva con el juguete, saldrá a buscarte para que continuéis con la actividad.

Atrapando el juguete

Este juego es muy divertido pero lo más importante es que permite al perro ejercitarse físicamente y mantenerse activo. Solamente necesitaremos un juguete que resulte atractivo para nuestra mascota, un palo y una cuerda que cuente como mínimo con un metro de longitud. Una vez lo tengamos, atamos la cuerda a un extremo del palo y en el extremo de la cuerda debemos atar el juguete. Sostenemos el palo y nos escondemos tras una columna, pared o puerta, dejando que el juguete atado a la cuerda repose sobre el suelo. Empezaremos a mover ligeramente el juguete a ras de suelo para captar la atención de nuestra mascota. Una vez nuestro perro se haya decidido a acudir para explorar el juguete, entonces podemos mover el palo de distintas formas e intensificar el movimiento, de modo que el perro se mostrará muy entretenido y excitado. Al acabar, una recompensa muy amigable para nuestro amigo perruno será la de desatar el juguete y darle toda la libertad para que experimente con el juguete todo lo que quiera.

Tira y afloja

Este juego permitirá que nuestra mascota se sitúe en estado de alerta y mantenga una óptima condición física. Únicamente necesitamos un juguete que resulte atractivo para él pero, sobre todo, que tenga un tacto muy suave ya que es  muy importante que en ningún momento corra el riesgo de lastimarse. Dejaremos que nuestro perro juegue libremente con el juguete durante un tiempo hasta que decidimos quitárselo. Como es lógico, nuestra mascota no nos dejará y empezará un juego de tira y afloja al que, además, podemos incorporarle multitud de movimientos para así permitirle a nuestra mascota un mayor ejercicio físico. Si tienes varios perros, tendrás muchas más posibilidades de éxito.

El juego de la música

Con este juego no queremos estimular o excitar a nuestra mascota, sino que será una manera de relajarlo, tarea que de vez en cuando también vendrá bien durante esta época de cuarentena. Se dice que la música amansa a las fieras, y lo cierto es que los efectos de la musicoterapia son diversos, positivos y sobradamente demostrados, tanto para humanos como para nuestros peludos. Para relajar a nuestra mascota solamente necesitaremos una superficie donde el perro pueda tumbarse cómodamente y relajarse, permanecer a su lado y, a medida que se vaya calmando, colmarlo de afecto y ponerle música. Si las canciones incorporan aullidos de lobos u otros sonidos de animales salvajes, se estimulará su cerebro a la vez que lo mantiene relajado. Después de cinco minutos, podrás ver como tu perro ha cambiado y está completamente tranquilo.