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Cuando vas a recoger a tu gatito a la tienda o al albergue de mascotas es emocionante. Seguro que toda la familia está expectante y un poco nerviosa por la llegada del nuevo miembro de la familia, pero antes de ir a recogerle hay unas cuantas cosas que tienes que revisar, y la primera de ellas es pensar en cómo le vas a trasladar hasta casa.

El transportín del gatito

En primer lugar, no puedes olvidar la seguridad del gatito. Tanto si vas a ir en coche como en transporte público, necesitarás un transportín para gatos. Asegúrate de que se puede abrir tanto por arriba como por la parte delantera, especialmente si el gatito es todavía chiquitín, ya que este acceso por la parte superior hará que la experiencia sea mucho más sencilla y tranquila.

Ten en cuenta que dentro del transportín, además del gatito, tendrás que meter, al menos una toalla o mantita (puedes ponerlo en el suelo de la caja, y también en los lados para que esté más cómodo y más resguardado). Esta prensa además de hacerle el viaje más cómodo y de absorber posibles pises del gato durante el viaje, le dará seguridad.

Si el viaje es corto, no es necesario que incluyas agua ni comida, pero si vas a hacer un viaje largo no olvides meter un recipiente adecuado para agua, hay algunos en el mercado especialmente diseñados para evitar derrames durante el viaje.

En el coche, tren o autobús: el primer viaje del gatito

Una vez que tengas al gatito en su transportín, con su mantita o toalla, tienes que colocarlo dentro del coche o el transporte público en el que vayáis a realizar el viaje. Si es un coche, lo ideal es que viaje ocupando un asiento y con cinturón de seguridad, pero también puede ir apoyado en el suelo. En un transporte público, las opciones son llevarlo encima o a nuestros pies, siendo esta última la opción más segura.

Igualmente, es importante que no te dejes ablandar por sus maullidos, ¡no le saques hasta no llegar a destino! En su lugar, es mejor hablarles de forma tranquilizadora. Sacarles de su transportín no solo pone en riesgo su propia seguridad, sino la de todos los integrantes del vehículo, ya que la actividad de un gatito en una zona que no conoce es imprevisible.

Otra cosa que tendrás que tener en cuenta es que el oído de los gatos es mucho más sensible que los nuestros, por lo que tendrás que mantener la música a un volumen bajo.

Un viaje a casa transquilo y sin incidentes te ayudará a asegurarte de que el nuevo gatito se instala correctamente.

El gatito recién llegado: en casa

Una vez en casa, cuando vayas a abrir por fin el transportín, asegúrate de estar en una habitación con las puertas y las ventanas cerradas. Esta es la primera vez que tu gatito está fuera del único territorio que conocían, y puede ser un poco abrumador para él. Deje que se asiente tranquilamente, que explore un poco la habitación hasta que se sienta seguro antes de presentarle, poco a poco, a los demás miembros de la familia.

No te sorprendas si el primer día tu gatito no tiene apetito. Seguramente ha sido su primer viaje en un medio de transporte y es posible que se sienta un poco mareado. Además, tendrá a su alrededor tanto por investigar, explorar y experimentar, que lo último en lo que pensará es la comida.

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