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¿Alguna vez te has preguntado si tu mascota sueña? ¿Qué significan esos espasmos o movimientos mientras duerme? ¿Son conscientes de que sueñan? En el post de hoy, nos adentraremos en su descanso.

 

El ciclo de sueño

 

A nivel estructural, el cerebro de nuestras mascotas cerebro es muy parecido al nuestro por lo que, durante el sueño, sus patrones de ondas cerebrales son similares a los nuestros pasando por las mismas etapas.

Una de las fases más importantes del sueño es la llamada fase REM. Ésta se caracteriza por la presencia de una elevada actividad cerebral, que puede resultar visible por movimientos oculares rápidos y constantes. Este periodo supone el 25% del ciclo de sueño y ocurre entre los 70 y 90 minutos después de dormirse.

Sin embargo, los animales se distinguen de nosotros en algo llamado «estado de vigilia«. Nuestras mascotas se despiertan constantemente durante su descanso por lo que alternan sueño y desvelo. Esto se debe a su naturaleza cazadora por la que siempre están alerta aunque estén con los ojos cerrados o incluso dormidos. Esto es fácil de comprobar si observamos sus orejas, ya que estarán en movimiento ante cualquier mínimo ruido.

Sabiendo todo esto, es muy probable que si te fijas en tu mascota alrededor de 20 minutos después de que se haya dormido, podrás presenciar su primer sueño: su respiración será más irregular, tendrá espasmos musculares de vez en cuando e incluso, si levantaras su párpado podrías comprobar el movimiento en sus ojos característico de esta fase (no es necesario que lo hagas, podrás despertarle).

 

¿Qué sueñan?

 

Las dudas más comunes son qué sueñan y  si son conocedores de que lo hacen.

Diversos estudios demostraron que, al igual que nosotros, los peludos crean su propia realidad cuando sueñan, reforzando conocimientos aprendidos durante el día. Es por eso que, por ejemplo, los cachorros suelen soñar más que los adultos, ya que se encuentran en una fase de mayor aprendizaje y estimulación en la que tienen que asimilar mucha más información nueva.  Aunque no podemos saber qué sueñan exactamente, expertos aseguran que lo más probable es que sueñen con actividades cotidianas como el paseo del día, juegos, su comida y, lo más seguro, en su humano. Con respecto a los espasmos, los perros suelen tenerlos por todo el cuerpo mientras que los gatos suelen tenerlos en sus bigotes, sus garras y su cola.

Además, en el caso de los gatos, se cree que muchos de sus sueños muestran comportamientos predatorios, en los que plantean cómo conseguir comida por sus antecedentes cazadores. 

Sobre la cuestión de si son conscientes de que sueñan, la respuesta es más complicada. Los seres humanos no somos conscientes de que estamos soñando en el momento pero una vez que nos desperamos si que tenemos la capacidad de recordar nuestros sueños, ¿podrán las mascotas recordarlos también? A día de hoy, no tenemos certeza clara de que puedan hacerlo.

 

La importancia de un correcto descanso

 

Pero nuestras mascotas no solo pueden soñar como nosotros, sino que también pueden tener pesadillas. Por eso, es muy importante que vivan en un ambiente confortable, en donde se sientan agusto y tranquilos para asegurar una calidad de sueño adecuada. 

Para asegurar un buen descanso es necesario que tengan un lugar cómo en el que dormir, que sean activos física y mentalmente durante el día y sobretodo, que puedan descansar sin que constantemente les despertemos. Como nosotros, pueden sufrir insomnio o problemas para dormir por estrés, ansiedad, enfermedad o simplemente por mala temperatura, corrientes de aire, ruido, luz…

Si crees que tu mascota no está durmiendo bien, puede ser por alguno de estos motivos por lo que te recomendamos que acudas a tu veterinario ¡para asegurar su bienestar y descanso!

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