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Te lo lleva pidiendo no sabes ya ni desde cuándo, y tras meses o años de negativa, ahora te lo estás planteando, pero seguro que te haces la gran pregunta: ¿será mi hijo o mi hija capaz de cuidar a un gato? ¿estaré tomando una decisión responsable como padre o madre?

Como bien sabes, regalar una mascota no es algo que pueda hacerse a la ligera. Un gato necesita cuidados, tiempo y recursos económicos. Va a convertirse en un nuevo miembro de familia y va a acompañaros durante años, y aunque el gato sea un regalo para el niño, toda la familia tendrá que implicarse en su bienestar.

¿A partir de qué edad es recomendable un gato?

En general, los gatos son estupendos compañeros a partir de cualquier edad, ahora bien, si el niño es muy movido y el gato es muy pequeño o nunca ha convivido con niños, es posible que ambos necesiten un periodo de adaptación mutua. En todo caso, los gatos tienden a evitar a los niños más nerviosos, no se enfrentan a ellos, aunque si un niño pequeño intenta cogerle de una forma que le resulta incómoda puede intentar zafarse, y para liberarse podría dar algún arañazo no deseado, que no se trata de un ataque sino de una forma de defensa.

Ahora bien, si de lo que se trata es de que el niño se encargue y responsabilice del cuidado del animal, estaríamos hablando de una edad mínima de 9 ó 10 años, depende de la madurez del niño. Para cerciorarse de que el niño es lo suficientemente responsable, podemos ponerle a prueba un periodo de unos meses al cuidado de un planta, por ejemplo, y ver cómo se encarga de su cuidado.

¿Comprar o adoptar?

Este es un debate en el que tienen que ver muchos factores: si se está buscando una raza concreta, si se prefiere un gatito de muy corta edad para educarlo en casa o se prefiere un gato que ya no necesite esos cuidados especiales, si hay más gatos u otros animales en la casa…

En general, los expertos de protección animal suelen aconsejar la adopción de gatos abandonados en albergues, no solo porque estaremos ofreciendo un hogar a un animal que lo necesita, sino porque es más sencillo acoger a un gato que no está en sus primeros meses de vida, y que ya tiene unos hábitos de higiene.

Los beneficios de regalar un gato a un niño

Podemos hablar de diferentes tipos de beneficios, también en función de la edad y de la responsabilidad del niño:

  • Los psicólogos encuentran ventajas en el desarrollo psicológico y emotivo del niño pequeño, ya que ejerce un efecto tranquilizador y ayudan a que el niño se sienta acompañado en momentos sensibles.
  • Les ayuda a madurar y a ser más responsables y ordenados con sus cosas.
  • Relajan y tranquilizan a los niños inquietos y nerviosos
  • Ayudan a crear hogar, y esto es interesante especialmente en momentos en los que los adolescentes comienzan a distanciarse

En resumen, regalar un gato a un niño es una buena decisión  si en ella se implica toda la familia, que tendrá que educar tanto al gato como al niño para que entienda que es una decisión a largo plazo, y que el gato no es un capricho, sino un ser vivo que nos acompañará durante años.

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